Un año más
Ya estamos aquí, ya hemos llegado al desenlace de este año 2010.
Es hora de sacar el balance, de mirar atrás y ver las cosas buenas y malas que nos ha dejado.
Para mí particularmente ha sido un año positivo, y seguro que los que vengan lo serán todavía más.
Por ello, porque hoy me siento positiva y feliz, voy a acabar el año con un post musical. Una canción muy propia para el día de hoy.
Sed felices y disfrutad de las cosas buenas que nos depara este 2011.
Feliz año nuevo!!!
Qué importante es saber escuchar
En todos los puestos de trabajo, una de las partes más importantes es “saber escuchar”.
Pero quizás uno de ellos, en el que más importe el saber escuchar sea el puesto de la secretaria.
Ya que en muchas ocasiones, somos nosotras las que recibimos cualquier tipo de duda, venta, consulta, reclamación, etc.
En toda conversación existe un emisor y un receptor. Por norma general, la secretaria es el receptor y el cliente el emisor. Ambos tienen que saber escuchar, pero sabemos a al perfección que esta gran labor siempre va a formar parte de la práctica diaria de la secretaria.
El cliente tiene que percibir que le escuchamos y que estamos prestando toda la atención en lo que nos cuenta, para ello existen algunas pautas que nos pueden ayudar en estos casos:
- Eliminar todo tipo de distracciones. Que la conversación sea lo único que te preocupe en ese momento.
- Evita la interrupción al emisor, deja que termine de exponer sus ideas.
- Intenta intervenir lo menos posible, para que no crea que no te interesa lo que le estas contando.
- No saques conclusiones precipitadas. Puede que tu idea sea errónea. Espera hasta que no finalice la intervención del emisor.
- No critiques, aunque la conversación te dé pie a hacerlo.
- Domina tu temperamento. (Recuerda que el cliente siempre tiene la razón) ![]()
- Si te surge alguna duda, no te quedes con ella, pregunta lo que necesites para completar la información. (Evitaremos posibles errores)
- Repite los hechos que te parezcan importantes, para su confirmación por parte del emisor.
Creemos que estas pautas pueden evitar errores, y sobre todo y lo más importante, evita que nuestros clientes (amigos, jefes, compañeros, empelados, etc.) no se sientan escuchados. Ya que todos sabemos que ellos son y serán la base principal de que esto siga para delante.
Como ocupar tu tiempo
Hay días en los que tenemos menos trabajo del habitual. Pero no por ello, podemos tomarnos esos días como si fueran fiesta, ni decir que no sabemos lo que hacer.
Siempre hay cosas que hacer, tanto para tu bien como para el bien de tus compañeros.
No podemos llegar a la oficina, sentarnos enfrente del ordenador y quedarnos mirando la pantalla como si nos estuviese contando algo.
Seguro que algún compañero agradece escuchar eso de: Te veo un poco ajetreado y yo hoy estoy algo menos liada, cuando quieras me avisas y te echo una mano.
A parte de ser buena compañera y ayudar a los demás, seguro que tú también tienes muchas cosas que poder hacer: organizar las carpetas, hacer limpieza del escritorio (tanto del escritorio = mesa, como del escritorio = ordenador) ordenar papeles, organizar el correo (seguro que existen millones de e-mails de la prehistoria que ya no nos sirven de nada), preparar plantillas de documentos que seguro que más de una vez has echado en falta (carátula de fax, plantillas de cartas, de presupuestos, etc.)
No dejes de hacer cosas, aprovecha tu tiempo. Seguro que a tu jefe le complace ver que sus empleados tienen iniciativa e ideas propias, para poder agilizar el trabajo diario.
Aunque algunos días tengamos menos trabajo del habitual, no te preocupes, el resto de los días, parece que el trabajo cae del cielo o brota del suelo……….. Y no tendremos tiempo ni de mirar el reloj para comprobar lo rápido que pasan las horas.
Ten siempre recursos preparados para estas ocasiones.
La importancia de la gente que te rodea
En muchas empresas, el empleado tiene la suerte de poder trabajar con muchos y distintos compañeros de trabajo, ¿pero todos saben aprovechar esta situación?
En el caso de trabajar en una empresa con varios empleados, podemos encontrarnos con distintos tipos de compañeros: al que le gusta meterse en su burbuja y realizar su tarea sin necesitar nada de nadie y sin que nadie le moleste, el que nunca pide ayuda pero siempre se interesa por poder ayudar a los demás y el que siempre ayuda a los demás y deja que le ayuden.
A mi me gusta considerarme del último tipo “pido ayuda siempre que la necesito y me gusta ayudar en todo cuanto puedo”. A la vez, me gusta que mis compañeros se sientan del mismo modo, para que puedan tener la total confianza a la hora de pedirme ayuda.
Al que le gusta trabajar solo, seguramente le parecerá que este último tipo de compañeros, va por un camino equivocado pero, todos sabemos que no podemos aislarnos y meternos en nuestra burbuja, que debemos de tener una vía de escape.
El que más y el que menos, pasa unas 8 horas con sus compañeros, en la mayoría de los casos seguramente, son más de las que pasas con tu propia familia.
En algún momento aunque tú no lo quieras, vas a cruzarte con algún compañero y vas a entablar una conversación y seguramente, en algún momento, necesites el apoyo de alguno de ellos, aunque solo sea una mirada cómplice o una sonrisa que te haga saber que lo tienes ahí para lo que necesites.
De entre todos ellos, nos encontraremos con alguno que además de ser compañeros y amigos, pueda llegar a ser un maestro, entonces, no dudes en aprender de todo lo que te pueda enseñar.
¿Cuántas de las personas que trabajen solas desearían tener compañeros alguna vez?
Tú que puedes, aprovéchate de la situación. Disfruta y aprende de tus compañeros.
Estrés informático
Este chico tiene estrés informático!! Tal y como comentamos en el post anterior.
En el siguiente vídeo podemos observar los sintomas.



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