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Evita las distracciones en tu puesto de trabajo

Evitar las distracciones

 

Existen distracciones que pueden reducir nuestra capacidad de concentración y por ello puede reducir también nuestra productividad.
Por estas distracciones, en ocasiones también nos vemos obligados a quedarnos más horas en nuestro puesto de trabajo para poder terminar las tareas que tenemos programadas.

Para que esto no ocurra, a continuación te damos algunos consejos para evitar las distracciones en nuestra jornada laboral.

- Antes de comenzar con la tarea, intenta tomarte un descanso para desconectar de todo lo realizado con anterioridad.

- Desconecta todo aquello que no este relacionado con el tema que llevas entre manos en ese momento.

- Si te interrumpen con algún asunto que no pueda esperar, intenta no alargar esa interrupción durante mucho tiempo, ya que cuanto más duración tengan, más fácil será distraernos.

- No controles el correo electrónico tan a menudo. No atiendas el e-mail cuando te llegue. Termina primero la tarea que estés realizando, si no la distracción esta asegurada.

- Intenta no atender llamadas telefónicas. Coméntalo con tus compañeros, que no te pasen llamadas, a no ser que sea algo muy urgente y sea inevitable.

- No estés pendiente del reloj. Céntrate en la tarea, estar pendiente de la hora, hará que pierdas mucho tiempo.

¿Se puede reducir el estrés?

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Cuando nos encontramos con un ritmo de vida al cual no estamos acostumbrados, cambios bruscos, más trabajo del habitual, etc. nuestro cuerpo responde de forma negativa enviando señales de peligro. Podemos estar sufriendo estrés. Debemos estar muy atentos para poder evitarlo.

El síntoma más llamativo estará en nuestro estado anímico. Pero también podremos saber si estamos sufriendo estrés si:

- Padecemos más dolores de cabeza de los habituales.

- Nuestros músculos están más contracturados que de costumbre.

- Sufrimos dolencias en el estómago.

- Nos cuesta conciliar el sueño.

- Nos cuesta más concentrarnos en nuestras tareas diarias.

- Estamos más irritables y nos sienta mal todo lo que ocurra a nuestro alrededor.

En ocasiones no podremos evitar las situaciones que puedan producirnos estrés, pero a continuación os detallamos algunas prácticas que nos ayudarán a prevenirlo:

- Debemos llevar una alimentación saludable.

- Ejercicio diario. Nos ayudará a relajarnos.

- Planificación de nuestro tiempo. Separa las cosas prioritarias de las que puedan esperar.

- No descuides tu descanso. En ese momento, intenta olvidarte de tus obligaciones en tu puesto de trabajo. Intenta no llevarte el trabajo a casa.

- Intentar dormir de 6 a 8 horas.

- No descartes la palabra “NO” de tu vocabulario. No podemos aceptar todo lo que nos propongan, tanto en temas laborales como en temas de ocio. Si eso puede terminar en un trabajo mal hecho o un empeoramiento de tu estado.

Si ya estamos sufriendo un cuadro de estrés, debemos hacerle frente:

- Cambia tu ritmo. Si hemos tenido una semana ajetreada, intenta buscar tranquilidad el fin de semana. Si por el contrario, nuestra semana ha sido rutinaria, un poco de adrenalina para el fin de semana será beneficioso.

- Busca una distracción que te agrade, un hobby. Para algunos es pintar, para otros es leer, para otros escuchar música. Busca algo que te ayude a desconectar.

Puede resultarnos difícil (por no decir imposible) reducir nuestro ritmo de trabajo, pero debemos poner de nuestra parte para evitar y/o reducir el estrés lo más rápido posible.

Un trabajador feliz es más productivo

Trabajador feliz

 

Que un trabajador se sienta feliz pese al estrés, la rutina y los agobios de su puesto de trabajo, es posible.

Si trabajas en lo que te gusta, rodeado de compañeros que hacen más agradable la jornada y en una empresa que pone empeño en que el ambiente sea lo más propicio para que las horas que inviertes en la empresa sean agradables a la par que productivas, es muy probable puedas llegar a ser feliz en tu puesto de trabajo.

Y es que la felicidad es el mejor motor de arranque que existe en una empresa para que la productividad sea mayor.

Existen razones por las que si un trabajador es feliz, es más productivo en su jornada laboral:

- Un trabajador feliz, es más optimista. Por lo que cuando encuentre una dificultad, podrá encontrar la solución a sus problemas con rapidez.

- Un trabajador feliz, es un gran apoyo para los compañeros. Irradia buen humor, energía y alegría por dónde quiera que va. Lo cual es un buen contagio para el resto del equipo.

- Un trabajador feliz, es más creativo. En este estado, es más factible que surjan buenas ideas.

- Un trabajador feliz, acepta de mejor humor los cambios. Como hemos dicho anteriormente, encuentra soluciones rápidas a casi todas las dificultades, por lo cual, es muy probable que enseguida vea el lado optimista de los cambios que puedan surgir.

- Un trabajador feliz, absorbe rápidamente toda la información. Su mente esta muy abierta y con ganas de aprendizaje. Una persona que no se siente feliz, pondrá obstáculos para cualquier tarea o novedad que se le presente.

Y tú, ¿eres un trabajador feliz? ;)

Cómo evitar las dolencias tras una jornada laboral en la oficina

Evita las dolencias

 

Tras muchas horas de trabajo frente a un ordenador, podemos sufrir varias dolencias: Dolores de cabeza, de espalda, migrañas, contracturas, tendinitis y varios problemas de visión.
Muchos de estos síntomas están relacionados con una mala postura durante la jornada laboral.

Para evitar estas dolencias, debemos tener presentes estos consejos que os indicamos a continuación:

- Mantén una postura recta, con la espalda completamente apoyada en el respaldo de la silla.

- Los antebrazos deben estar apoyados mientras trabajamos con el teclado y el ratón.

- Contar con un reposapiés nos ayudará a mantener la postura recta, así como a diminuir la tensión en las piernas.

- La distancia entre nosotros y la pantalla del ordenador debe estar entre 30 y 60 cm.

- La iluminación en nuestro puesto de trabajo debe estar alrededor de los 400 lux.

- Ajusta el brillo a la iluminación de tu oficina.

- Trata que en todos los programas que utilices, el tamaño del texto sea lo suficientemente grande para no tener que forzar la vista para su lectura desde nuestra posición.

- Cuando lleves mucho rato con la mirada puesta en la pantalla, para 5 minutos para relajar la vista. Si tienes una ventana cerca, busca un punto alejado y mantén la vista en él para relajarla.

- El movimiento y los estiramientos son importantes. Trata de levantarte de tu puesto, cada 2 horas aproximadamente, para movilizar piernas y brazos.

Además de seguir estos consejos, el ejercicio nos ayudará a mantener el cuerpo activo. Si no tienes tiempo de gimnasios, camina, corre, baila. Mantén tu cuerpo y mente en forma, para ayudar a evitar las dolencias.

Llamadas comerciales

Llamadas comerciales

 

Para realizar este tipo de llamadas, lo primero que debemos saber hacer, es elegir el momento adecuado.
Debemos procurar que nuestro estado de ánimo sea positivo, para que el cliente se muestre más receptivo.

Una vez decidido cual es el mejor momento, tenemos que conseguir la atención del cliente, por ello, no es conveniente que nada más que nos contesten le soltemos casi sin respirar el motivo de nuestra llamada.

- Tendremos que hacer una presentación: Indicar el nombre de la empresa de dónde llamamos y nuestro nombre.

- Deberemos realizar una breve explicación del motivo de la llamada.

- Averiguaremos el nombre de la persona con la que debemos tratar. Si no se puede poner en ese momento, preguntaremos a nuestro interlocutor a qué hora podemos localizarle.

Quizá después de esto, nos encontremos con respuestas como: “no estamos interesados, estamos recortando gastos, ya tenemos este servicio cubierto, etc.” pero no debemos desistir.

Tenemos que hacer consciente al cliente que nuestra única intención es concertar una cita para poder saludarles, saber qué tal les va todo, saber cuales son sus necesidades.

Casi sin darles opción a que nos den un no por repuesta, les preguntaremos que día sería el mejor para poder pasar por sus instalaciones: “¿qué día de esta semana les viene mejor que pase mi compañero?”.

Finalmente, podemos lograr nuestro objetivo y concertar la cita, o puede ser que aunque hayamos puesto nuestra mejor intención, el cliente no quiera o no pueda recibirnos, pero en ambos casos, nos despediremos muy amablemente y siempre agradeciendo su atención.

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