Consejos para una entrevista de trabajo
Todas las entrevistas de trabajo son importantes.
En ellas, es dónde podemos demostrar nuestra validez, ante la persona que nos entrevista y dónde podremos mostrar nuestros conocimientos y habilidades para con el puesto de trabajo ofrecido.
Debemos estar bien preparados, para afrontar cualquier obstáculo que se puede presentar durante la entrevista.
Nuestro comportamiento y actitud antes y durante la entrevista, es también, uno de los puntos fuertes, para la primera impresión, y es ahí dónde nos vamos a centrar.
Estos son algunos consejos que debemos tener presentes:
- Se puntual. Intenta llegar siempre 5 ó 10 minutos antes. Para ello, lo mejor es que el día de antes, acudas al lugar de la entrevista, para poder controlar cuánto tardamos en llegar. Si vas a llegar tarde, avisa con bastante tiempo de antelación, para que puedan modificar su agenda.
- Cuida tu imagen. Presenta un aspecto limpio. Evita el consumo de café, tabaco antes de entrar a la entrevista. Cuida tu vestuario.
- Infórmate sobre la empresa por la que vas a ser entrevistado. Échale un vistazo a sus redes sociales, para intentar descubrir los diferentes perfiles de la gente que ahí trabaja. Podrás descubrir cuál es el perfil que andan buscando.
- Tu actitud debe ser positiva, y que perdure durante toda la entrevista.
- No olvides la documentación solicitada por la empresa: Currículum, títulos, etc.
- Apaga el móvil, que nada pueda interrumpir la entrevista.
- El saludo, debe ser firme y seguro.
- Mantén tu mirada firme durante toda la entrevista.
- Mantén una posición correcta en la silla, evita tener objetos en las manos, para que nada te distraiga.
- No te andes por las ramas, procura que tus respuestas sean concisas.
- No interrumpas a la persona que te entrevista.
- No olvides el nombre de la empresa ni de la persona que te entrevista.
- No mientas.
- Procura que lo que cuentes en la entrevista, coincida con lo indicado en el currículum.
- Evita la crítica a las empresas dónde has trabajado anteriormente, ni des más información que la necesaria.
- Debes entrar concienciado, de que eres el mejor candidato para ese puesto de trabajo. Así lograrás transmitírselo al entrevistador.
- Ten confianza en ti mismo.
Protocolo para una fiesta de verano de la empresa
Aunque en España no es común que las empresas celebren fiestas de verano, poco a poco se va introduciendo este tipo de eventos, sobre todo en grandes empresas. Estas fiestas de verano son un encuentro entre clientes, proveedores, socios y empleados en lo que se podría denominar un networking con ambiente distendido. Como secretarias, el seguir un protocolo de actuación determinará nuestra profesionalidad. Algunas de las pautas a seguir en este tipo de eventos son las siguientes:
- Informarse de qué personas están invitadas a la fiesta y tener un mínimo de información sobre ellas, sobre todo si son clientes importantes de la empresa.
- Asegurarse si puedes ir con acompañante o la fiesta es exclusiva para las personas relacionadas con la empresa.
- No poner excusas para no acudir y aceptar de buen agrado la invitación, mostrando interés por asistir. Una vez en la fiesta no debemos de permanecer en ella menos de 1 hora ni estar hasta la madrugada.
- No monopolizar las conversaciones con temas de trabajo o logros personales y mucho menos hablar sobre compañeros o clientes de la empresa. Debemos ser optimistas y positivas en todo momento, evitando quejas y temas polémicos.
- Un detalle importante es mantener la mano derecha libre durante la fiesta para poder saludar al resto de invitados. La bebida debemos de sostenerla con la mano izquierda, un apretón de manos con la mano húmeda y fría es bastante desagradable.
- Aunque la fiesta tenga barra y buffet libre no debemos comer ni beber en exceso.
- Normalmente estas fiestas son informales, pero nuestro vestuario debe de ser elegante y discreto, nada de colores llamativos ni prendas muy cortas o ajustadas.
- Aprovechar la oportunidad para hablar con personas que no solemos ver en la oficina como directivos de nuestra empresa o empresas clientes. Este tipo de eventos puede servir para fortalecer relaciones comerciales.
Nunca debemos olvidar que estas fiestas son estrictamente eventos de negocio por lo que nuestro comportamiento, seguramente, será observado en todo momento.
El trabajo de una secretaria, un lanzamiento personal y profesional
Cuando trabajamos nos gusta que se nos reconozca como personas eficientes en todas las tareas que realizamos, por eso intentamos cumplir con nuestro empeño de la mejor manera posible.
El consultor francés de gestión en carreras profesionales Arthur Mennechet, concluyó en su estudio varios puntos importantes para que el trabajo de una secretaria sea una plataforma de lanzamiento en su crecimiento personal y profesional.
- El cuidado de la imagen. Tal y como describimos en alguno de nuestro post anteriores, (la imagen de una secretaria en verano o como ir vestida a la oficina), la secretaria es el primer punto de partida con la empresa y comienza en un contacto visual. Para Mennechet, ”La forma de vestir puede constituir un filtro a la comunicación, por lo que mejor no exagerar”. “Hay que adaptar el look a los códigos de la empresa y del trabajo manteniendo siempre su propia identidad gracias a un pequeño toque personal…“.
- Controlar las situaciones complicadas. Perder los nervios en situaciones de estrés denota falta de seguridad y personalidad. Eso no significa ser sumisa, la sinceridad es una buena cualidad: ”Controlar los nervios no significa tener que callarse, al contrario hay que aprender a decir las cosas manteniendo la calma.”
- Comentar ideas interesantes. Aportar datos contrastados en debates que se van a producir destaca capacidad. Si se tiene información sobre el tema a tratar en la reunión del día siguiente, “Se puede prever por ejemplo, un punto de actualidad … aportando contenido y mayor riqueza al debate.”
- Comunicarse, pero con cuidado. Una buena comunicación entre superiores y compañeros nos da la neutralidad necesaria para establecer la posición ideal. La integración con los compañeros es fundamental para entablar buena relación (tomar café en el descanso, preguntar por sus vacaciones, etc), al igual que la sinceridad con los jefes es de agradecer (“Llego tarde porque he perdido el autobús”, “Hoy salgo antes porque tengo que ir al médico”, etc.). Eso sí, mucho cuidado con los “cotilleos”, a nadie le agrada que hablen de él/ella a sus espaldas.
Por último y no sin ello primordial, reconoce a tu jefe.
El trabajo no engorda
Ya ha comenzado el calor, las buenas temperaturas y con ello el cambio de vestuario. Hemos sacado la ropa del año pasado para ir a la oficina y quizás, nos hemos cuenta de que este invierno no hemos hecho demasiado deporte. El sedentarismo es uno de los “daños colaterales” del avance tecnológico en los trabajos, si en el año 1911 el 85% de los empleos eran de actividad física, en el actual 2011 se podría decir que el 75 % del trabajo que se realiza es de actividad mental. En el último estudio realizado por el Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos se llegó a la conclusión de que el 70% de los empleados de oficina no hacen ningún tipo de actividad física, cuando lo recomendable es realizar algo de ejercicio al menos 35 minutos al día.
Echar la culpa al trabajo de nuestro aumento de peso por no tener tiempo no es excusa, por lo que aquí van algunos consejos:
- ¿Porque no vas andando al trabajo? Si el lugar de trabajo está a 15 o 20 minutos, con el tiempo tan agradable del que disfrutamos ahora será un ejercicio muy completo, además de poder disfrutar de aspectos de la vida de tu ciudad de los que no te habías percatado.
- Dentro de la oficina también puedes andar. Los correos electrónicos son muy cómodos a la hora de transmitir información dentro de la oficina pero ¿que tal si vas en persona a hablar con los compañeros? Solo el levantarte de la silla y acercarte al otro departamento ya es ejercicio. Si la oficina tiene varias plantas, subir y bajar las escaleras te fortalecerá los músculos que están inactivos el resto del día, además de activar la circulación.
- Llevate tu comida de casa. Los alimentos que se dispensan a través de las maquinas suelen llevar exceso de grasas, no alimentan pero calman la sensación de hambre. Si comemos fuera tendemos a decantarnos por comida rápida para no perder mucho tiempo, algo nada recomendable. Si optas por la comida casera, ahorrarás grasas y dinero.
- Después de comerte los alimentos que te has llevado de casa ponte unas zapatillas cómodas y vete a andar por los alrededores. Tomar un té en algún bar a unas pocas calles de la oficina nos servirá de ejercicio y nos ayudará a liberarnos un poco del estrés acumulado durante la mañana.
- ¿Tienes hambre a media mañana o a mitad de tarde? Esto son algunos alimentos muy saludables que se pueden tener en la oficina para estos momentos: Palitos de zanahoria o galletas integrales (crackers) con un poco de queso, nueces, yogur con frutas o galletas de soja. Lo más aconsejable es no tener este tipo de tentempiés en la mesa de la oficina, por muy saludables que sean te los comerás antes de darte cuenta y todo es bueno pero en su justa medida.
Con unos pequeños cambios de hábito comprobaremos que, muchas veces no es necesario un régimen estricto para mantenernos en buena forma.
¿Que me pongo para ir a la oficina?
Hace muchos años que no se imponen normas explícitas de vestimenta en las empresas, lo que sí hacen muchas es indicar ciertas pautas generales, ya sea por tener contacto directo con clientes o por imagen corporativa. Sean códigos escritos o tácitos, se debe de tener en cuenta que todo el que trabaja en una empresa la representa y que su forma de vestir ha de ser acorde con su labor, siguiendo el simple sentido común de cultura y experiencia empresarial.
Depende del sector donde trabaje la empresa existen unos códigos para vestir que, más que impuestos, son por tradición. Un ejemplo son los bancos, o azafatas de vuelo, en las que rara vez encontraremos a un trabajador de estos sectores con zapatillas o bermudas, sin embargo en las empresas dedicadas a las últimas tecnologías es más factible encontrar personal que vayan vestidas de manera tan informal.
Otro sector en el que se impone una vestimenta más formal son las grandes empresas que quieren dar una imagen homogénea de corporativismo que, según Pilar Jericó directora de Be Up son “compañías tradicionales con un estilo de liderazgo de mucho control” además de que “de acuerdo con las reglas tácitas, si alguien viste de manera inapropiada, el resto le penaliza”.
Los directivos de una empresa pueden fijar criterios a la hora de usar cierto tipo de ropa, pero siempre y cuando se comunique a los empleados las razones por las que se establece esta normativa, que debe estar matizada y basada en una razón objetiva, además de que sea generalizada para todos, con un reglamento no exhaustivo y con sentido común.
No olvidemos que en el horario laboral son muy probables los imprevistos, en cuanto a reuniones inesperadas o compromisos ineludibles, por lo que ir con la vestimenta adecuada nos ayudará a no estar incómodos y solventar la situación.



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